Decole - Colgante reflector con pompón - Verde azulado
Colgante en forma de gato hecho con un pompón de lana verde azulado, con las orejas de fieltro marrón, dos ojos móviles, la naricilla negra y un hocico formado por dos pompones blancos más pequeños. La cola asoma por detrás, del mismo verde que el cuerpo. Se engancha a la mochila, al bolso o al cinturón con un mosquetón metálico, y a plena luz parece solo un adorno, pero de noche cumple una función: la fibra reflectante tejida dentro del pompón devuelve la luz de los faros y hace visible a quien lo lleva.
- Dimensiones: aprox. 50 mm de diámetro × 50 mm de alto, sin contar el herraje
- Peso: aprox. 13 g
- Material: tela
- Reflectante: fibra reflectante en el pompón y en la cinta de la anilla
- Enganche: mosquetón metálico con eslabón giratorio
Funciones
- Reflectante de verdad: no lleva una pegatina ni un parche añadido; el hilo reflectante está tejido en el propio pompón, así que devuelve la luz desde cualquier ángulo y no se despega con el uso.
- Hilo a la vista: sobre el verde azulado se distinguen las hebras plateadas del reflectante repartidas por todo el pompón, que de día pasan por un jaspeado del tejido.
- Anilla reflectante: la cinta que une el pompón al mosquetón es también de material reflectante, de modo que brilla incluso cuando el pompón queda de cara a la mochila.
- Seguridad discreta: útil para volver a casa de noche, para ir al colegio en invierno o para pasear al perro al anochecer, sin la pinta de chaleco de obra que tienen otros reflectantes.
- Enganche giratorio: el mosquetón lleva un eslabón que gira, de manera que el pompón no acaba con la cinta retorcida por mucho que se mueva.
- Peso mínimo: 13 gramos, así que no pesa ni descoloca la cremallera de la que cuelga.
- Pieza artesanal: al montarse a mano, la posición de los ojos y de las orejas varía un poco de una unidad a otra. Cada gato tiene su propia cara y no se puede elegir la expresión.
Sobre la marca
Decole es una empresa japonesa de zakka, esos objetos pequeños de uso diario que se compran más por gusto que por necesidad. Sus colecciones juegan con motivos tradicionales japoneses y con animales, y buscan que un utensilio corriente —un soporte, un monedero, un llavero— tenga algo que haga sonreír al usarlo.